lunes, 29 de noviembre de 2010
Vidas anónimas
Que fácil es mantener el anonimato en internet. Incluso aunque tengas un nick. Por eso es curioso que cientos de cobardes aún se escondan detrás de comentarios anónimos para soltar ristras de sandeces y mentiras. La verdad es que me cuesta mucho entender qué fin tienen esas actitudes.
Me intento poner en su lugar, como intento hacerlo siempre ante las cosas que no comprendo o que no comparto. Pero no llego a ninguna conclusión válida. ¿Lo hacen por desahogarse? ¿Tanta es la rábia contenida que forjan en su interior y tan vácuo es su concepto del bien y el mal que su conciencia les permite fraguar surrealismos absurdos y plasmarlos pensando que a alguien le va a merecer alguna credibilidad? ¿Alguien que ni tan sólo da más nombre que el de su/s víctimas? Tal vez estas personas han visto que en la literatura hay muchas obras firmadas como anónimas y son grandes obras de arte y piensan que el ingenio proviene del anonimato...
Tal vez la ausencia de firma se debe a que si usaran su verdadero nick, éste se veria desprestigiado y a la larga se quedarían sólos en el ciberespacio, puesto que a nadie le gusta tener cerca a alguien que en vez de afrontar las conversaciones con la persona implicada o molestarse siquiera a hablar con ambas partes antes de opinar, se limita a despotricar e intentar sembrar la duda (la semilla del mal).
Me causa pena, tristeza e incluso asco pensar el daño que pueden haber causado tales seres sin alma ni escrúpulos que en la mayoría de los casos se jactan de ser ell@s las víctimas.
Os animo a tod@s los anónimos a tomaros la molestia de crearos una cuenta de correo y un nick sólo para intentar estropear los blogs de la gente que sí se molesta en dar la cara. Y no olvideis empezar por el mío, si puede ser, para intentar explicarme para qué sirven vuestros absurdos actos dignos de puerta de retrete público.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
El ojo que nos mira
Alguien me comentó hace poco (o tal vez era una crítica poco constructiva) que en mi blog no parecía la sádica que era. Bien. ¿Y porque debería "parecerlo"? Yo no tengo porque "jactarme" de lo que soy o dejo de ser. Hay muchos blogs de Dominantes que parecen fríos hacia los sentimientos de su/s sumis. Y muchos más en los que sumis se desviven por explicar su devoción hacia su Dominante. También los hay en los que sólo se explican relatos ficticios, en los que sólo se exhiben fotografías o cualquier tipo de arte BDSM, en los que se despotrica contra todos aquellos que no comparten su opinión, en los que se explican las prácticas de una forma meramente instructiva.... Todos y cada uno de ellos tienen su estilo y su personalidad.
Un blog es sólo una pequeña gota de nosotros mismos. A mi, por ejemplo, me sirve y lo utilizo para reflexionar en "voz alta" porque siempre me ha sido más fácil pensar mientras escribo, ya que de esta forma mis pensamientos se dispersan menos. Tal vez algún día me de por escribir sobre mi parte más sádica. Pero la verdad es que tal vez esa parte sea la que tengo más asumida y la que me cause menos divagaciones.
Aprendo mucho más reflexionando sobre como educar a alguien que tienes a tu cargo y merced que presumiendo me mis aptitudes y/o habilidades prácticas.
Sin ir más lejos, el bondage es una de las prácticas que más placer y más plenitud me aportan en el BDSM, pero sin embargo prefiero invertir mi tiempo en leer sobre las diferentes escuelas de bondage que en escribir sobre ello. Estoy segura de que es mucho más productivo.
En cambio, pienso que con mi faceta emocional y mis pensamientos sobre la filosofía que cada uno tenemos sobre nuestras relaciones, más gente puede reflexionar y crearse la suya propia. Porque al fin y al cabo, quienes sentimos con o sin plenitud el BDSM día a día, encontramos nuestros mayores conflictos mayoritariamente en el torbellino de dudas y preguntas que se nos crean a veces con pequeños detalles en los que no habíamos pensado. Tal vez la primera vez que azotas a alguien no habías pensado que depende de como lo hagas y con que puedas causarle un hematoma, pero es lógico y evidente que así es. Y lo repetirás o no, según quieras provocar esa reacción física. Pero no siempre que das una misma orden se obtiene la misma reacción. Ahi ya no es tan fácil como sumar azote, más fuerza aplicada, más objeto utilizado, más parte del cuerpo donde se aplica el castigo. Cuando hay sentimientos de por medio no hay fórmulas que valgan.
La más sencilla orden ("arrodíllate"), puede tener consecuencias y reacciones inesperadas dependiendo tanto del estado emocional del Dominante como del sumi.
Aveces he leido que un Dom habla con cierto desprecio en el trato hacia su sumiso.Tampoco debemos olvidar que hay relaciones que eso es lo que buscan: el Dom, aunque sienta no lo muestra, y la parte sumisa quiere que se le trate con ese fingido desprecio ante los demás. Cuando leemos este tipo de blogs también tendríamos que pensar que no podemos juzgar el pacto que tienen los demás ni darlo por supuesto de antemano sin conocerlos.
Todo vale cuando es consensuado entre dos personas en plenas facultades mentales. Y esta afirmación es tan amplia que seguro que cualquiera puede encontrarse con algo en la red que no comprenda cómo puede ser así... Una curiosidad: hace poco circulaba un anuncio real en internet donde un restaurante de Berlín, el Flimé, compraba a la gente partes de su cuerpo (previa revisión médica y con la hospitalización necesaria para llevar a cabo la intervención) para servirlas en variadas recetas basadas en tribus caníbales de una tribu amazónica. Está claro que eso es seguro (hay contrato, médicos y psicólogos de por medio) y consensuado... Y cualquiera podría entrar en el debate de si es sano o no a pesar de todas las condiciones que se expresan de por medio.
Pues, no es demasiado diferente al BDSM. A pesar de todo... siempre nos encontramos con relaciones, afirmaciones, actitudes y un largo etc de cosas que cuestionarnos. Por eso, eso es lo que hago y lo que voy a seguir haciendo en mi blog... intentar mirar no sólo con los ojos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

