lunes, 29 de noviembre de 2010
Vidas anónimas
Que fácil es mantener el anonimato en internet. Incluso aunque tengas un nick. Por eso es curioso que cientos de cobardes aún se escondan detrás de comentarios anónimos para soltar ristras de sandeces y mentiras. La verdad es que me cuesta mucho entender qué fin tienen esas actitudes.
Me intento poner en su lugar, como intento hacerlo siempre ante las cosas que no comprendo o que no comparto. Pero no llego a ninguna conclusión válida. ¿Lo hacen por desahogarse? ¿Tanta es la rábia contenida que forjan en su interior y tan vácuo es su concepto del bien y el mal que su conciencia les permite fraguar surrealismos absurdos y plasmarlos pensando que a alguien le va a merecer alguna credibilidad? ¿Alguien que ni tan sólo da más nombre que el de su/s víctimas? Tal vez estas personas han visto que en la literatura hay muchas obras firmadas como anónimas y son grandes obras de arte y piensan que el ingenio proviene del anonimato...
Tal vez la ausencia de firma se debe a que si usaran su verdadero nick, éste se veria desprestigiado y a la larga se quedarían sólos en el ciberespacio, puesto que a nadie le gusta tener cerca a alguien que en vez de afrontar las conversaciones con la persona implicada o molestarse siquiera a hablar con ambas partes antes de opinar, se limita a despotricar e intentar sembrar la duda (la semilla del mal).
Me causa pena, tristeza e incluso asco pensar el daño que pueden haber causado tales seres sin alma ni escrúpulos que en la mayoría de los casos se jactan de ser ell@s las víctimas.
Os animo a tod@s los anónimos a tomaros la molestia de crearos una cuenta de correo y un nick sólo para intentar estropear los blogs de la gente que sí se molesta en dar la cara. Y no olvideis empezar por el mío, si puede ser, para intentar explicarme para qué sirven vuestros absurdos actos dignos de puerta de retrete público.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
El ojo que nos mira
Alguien me comentó hace poco (o tal vez era una crítica poco constructiva) que en mi blog no parecía la sádica que era. Bien. ¿Y porque debería "parecerlo"? Yo no tengo porque "jactarme" de lo que soy o dejo de ser. Hay muchos blogs de Dominantes que parecen fríos hacia los sentimientos de su/s sumis. Y muchos más en los que sumis se desviven por explicar su devoción hacia su Dominante. También los hay en los que sólo se explican relatos ficticios, en los que sólo se exhiben fotografías o cualquier tipo de arte BDSM, en los que se despotrica contra todos aquellos que no comparten su opinión, en los que se explican las prácticas de una forma meramente instructiva.... Todos y cada uno de ellos tienen su estilo y su personalidad.
Un blog es sólo una pequeña gota de nosotros mismos. A mi, por ejemplo, me sirve y lo utilizo para reflexionar en "voz alta" porque siempre me ha sido más fácil pensar mientras escribo, ya que de esta forma mis pensamientos se dispersan menos. Tal vez algún día me de por escribir sobre mi parte más sádica. Pero la verdad es que tal vez esa parte sea la que tengo más asumida y la que me cause menos divagaciones.
Aprendo mucho más reflexionando sobre como educar a alguien que tienes a tu cargo y merced que presumiendo me mis aptitudes y/o habilidades prácticas.
Sin ir más lejos, el bondage es una de las prácticas que más placer y más plenitud me aportan en el BDSM, pero sin embargo prefiero invertir mi tiempo en leer sobre las diferentes escuelas de bondage que en escribir sobre ello. Estoy segura de que es mucho más productivo.
En cambio, pienso que con mi faceta emocional y mis pensamientos sobre la filosofía que cada uno tenemos sobre nuestras relaciones, más gente puede reflexionar y crearse la suya propia. Porque al fin y al cabo, quienes sentimos con o sin plenitud el BDSM día a día, encontramos nuestros mayores conflictos mayoritariamente en el torbellino de dudas y preguntas que se nos crean a veces con pequeños detalles en los que no habíamos pensado. Tal vez la primera vez que azotas a alguien no habías pensado que depende de como lo hagas y con que puedas causarle un hematoma, pero es lógico y evidente que así es. Y lo repetirás o no, según quieras provocar esa reacción física. Pero no siempre que das una misma orden se obtiene la misma reacción. Ahi ya no es tan fácil como sumar azote, más fuerza aplicada, más objeto utilizado, más parte del cuerpo donde se aplica el castigo. Cuando hay sentimientos de por medio no hay fórmulas que valgan.
La más sencilla orden ("arrodíllate"), puede tener consecuencias y reacciones inesperadas dependiendo tanto del estado emocional del Dominante como del sumi.
Aveces he leido que un Dom habla con cierto desprecio en el trato hacia su sumiso.Tampoco debemos olvidar que hay relaciones que eso es lo que buscan: el Dom, aunque sienta no lo muestra, y la parte sumisa quiere que se le trate con ese fingido desprecio ante los demás. Cuando leemos este tipo de blogs también tendríamos que pensar que no podemos juzgar el pacto que tienen los demás ni darlo por supuesto de antemano sin conocerlos.
Todo vale cuando es consensuado entre dos personas en plenas facultades mentales. Y esta afirmación es tan amplia que seguro que cualquiera puede encontrarse con algo en la red que no comprenda cómo puede ser así... Una curiosidad: hace poco circulaba un anuncio real en internet donde un restaurante de Berlín, el Flimé, compraba a la gente partes de su cuerpo (previa revisión médica y con la hospitalización necesaria para llevar a cabo la intervención) para servirlas en variadas recetas basadas en tribus caníbales de una tribu amazónica. Está claro que eso es seguro (hay contrato, médicos y psicólogos de por medio) y consensuado... Y cualquiera podría entrar en el debate de si es sano o no a pesar de todas las condiciones que se expresan de por medio.
Pues, no es demasiado diferente al BDSM. A pesar de todo... siempre nos encontramos con relaciones, afirmaciones, actitudes y un largo etc de cosas que cuestionarnos. Por eso, eso es lo que hago y lo que voy a seguir haciendo en mi blog... intentar mirar no sólo con los ojos.
martes, 12 de octubre de 2010
Protección
No sabría decir cuando fuí consciente en mi camino BDSM de la gran responsabilidad que la parte Dominante tiene para/con su sumi. Pero sí que estoy segura de que fue muy pronto, porque enseguida que empecé a estrechar lazos con chiki sentía a la vez la necesidad de protegerle de todo cuanto le pudiera hacer daño. Y en la distancia mi única arma era hacerle fuerte. Limar sus debilidades e eliminar sus miedos. Potenciar sus maravillosas virtudes.
Tenía que hacer del sumiso una persona que supiera enfrentarse al mundo. Que supiera ser independiente y feliz. Y así poder disfrutar sintiendo la libertad que le daría entregarse en cuerpo y alma a sabiendas de que ésta sería vigilada y custodiada con el mayor de los cuidados.
No es fácil, al menos no lo fue para mí, asimilar tal responsabilidad. Decidir cual serían el itinerario de su educación. Todos somos seres únicos, así que no se pueden dar unas pautas para educar a nadie.
Pero si que hay algo que es irrefutable: no puedes guiar a quien no conoces.
No es fácil, al menos no lo fue para mí, asimilar tal responsabilidad. Decidir cual serían el itinerario de su educación. Todos somos seres únicos, así que no se pueden dar unas pautas para educar a nadie.
Pero si que hay algo que es irrefutable: no puedes guiar a quien no conoces.
He aprendido muchas cosas tutelando a mi cachorrito. Estando a su lado en los buenos y malos momentos. Preparando sus ejercicios, leyéndolos, corrigiéndolos, comentandolos... Viendo los frutos de su educación y comprobando la estabilidad y la tranquilidad que le da el saber que cuando algo negativo cruza su mente siempre sentira mi mano rascando detras de su oreja.
Y es que cuando se exige mucho, se ha de saber dar también.
En una relación D/s todo ha de ser proporcionado. Si no compenso lo que le ordeno con la protección que le hago sentir sin que me lo pida... no querría ni pensar lo desdichado que podría llegar a sentirse en un mal momento o en un mal día. Y es que todos necesitamos sentirnos amparados por las personas a las que amamos de un modo u otra. Y si alguien nos ha dado todo lo que es, en cuerpo y alma... ¿si no le protegemos... que le queda?
También el me protege a mi. Está atento a mis pasos, a mis gestos, a mis emociones. Intenta hacerme reir cuando Yo tengo el ceño fruncido, traerme algo para que me tape cuando tengo frío, ofrecerme comida cuando tengo hambre y abrazarme cuando piensa que lo necesito. Lo hace por muchas razones: porque somos humanos cuando una relación es pura los sentimientos afloran por doquier, porque cuando quieres a alguien intentas hacer cuanto está en tu mano porque esté bien... pero la razón más importante es que si Yo faltara de alguna forma, si de repente dejara de sentir mi sombra sobre su figura arrodillada, si perdiera la protección de mi mano... dejaría de sentirse mío. Dejaríamos de convertirnos en Ama y sumiso. Sí, tendríamos una relación especial, diferente, morbosa quizás... pero sin ese torbellino de sentimientos desmesurados y de lazos emocionales... como mucho yo sería Dominante, pero no su Ama... no se entregaría a mí, sólo me prestaría su cuerpo un ratito. Y seguramente no tendría a nadie a quien acudir en sus malos momentos y sus dudas ajenas al mundo vainilla, nadie que le conociera tan bien como Yo.
Pero Yo no quiero eso... No me siento Ama de sesiones, para mí eso sólo es una pequeña e importante parte más en nuestras relaciones D/s. Es una necesidad para mí cuidar a quien se postra a mis pies, proteger lo que es mío y convertirlo en la más fuerte de las personas y en la más frágil cuando está ante mi.
También el me protege a mi. Está atento a mis pasos, a mis gestos, a mis emociones. Intenta hacerme reir cuando Yo tengo el ceño fruncido, traerme algo para que me tape cuando tengo frío, ofrecerme comida cuando tengo hambre y abrazarme cuando piensa que lo necesito. Lo hace por muchas razones: porque somos humanos cuando una relación es pura los sentimientos afloran por doquier, porque cuando quieres a alguien intentas hacer cuanto está en tu mano porque esté bien... pero la razón más importante es que si Yo faltara de alguna forma, si de repente dejara de sentir mi sombra sobre su figura arrodillada, si perdiera la protección de mi mano... dejaría de sentirse mío. Dejaríamos de convertirnos en Ama y sumiso. Sí, tendríamos una relación especial, diferente, morbosa quizás... pero sin ese torbellino de sentimientos desmesurados y de lazos emocionales... como mucho yo sería Dominante, pero no su Ama... no se entregaría a mí, sólo me prestaría su cuerpo un ratito. Y seguramente no tendría a nadie a quien acudir en sus malos momentos y sus dudas ajenas al mundo vainilla, nadie que le conociera tan bien como Yo.
Pero Yo no quiero eso... No me siento Ama de sesiones, para mí eso sólo es una pequeña e importante parte más en nuestras relaciones D/s. Es una necesidad para mí cuidar a quien se postra a mis pies, proteger lo que es mío y convertirlo en la más fuerte de las personas y en la más frágil cuando está ante mi.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Filias y Fobias
"Al amor lo pintan ciego y con alas. Ciego para no ver los obstáculos y con alas para salvarlos" Jacinto Benavente
para abrazarte,
de la mano de este amor
que persiste,
que supera los horrores
y se cuela
por los intersticios de la rabia,
entre los recovecos del desconsuelo
y es capaz de vencer,
antídoto y calmante del más álgido dolor,
y es capaz de vencer al menos por el tiempo
que dura tu sonrisa.
(Gloria Nistal, Poemas del amor diverso)
Cuando quieres a alguien es normal tener miedo a perderle. Y ¿porque iba a ser diferente en una relación D/s? Sé que hay muchos Dominantes por ahi que se jactan de no querer a su complemento sumiso e incluso dan razones por las que eso es un error. ¿Es un error ser humano y sentir? ¿Es un error amar y valorar tus posesiones? ¿Se puede tener entre las manos algo tan grande como un alma humana a tu servicio y ni tan sólo percibir amor?
No sería merecedora, a mis ojos, de la entrega de nadie si no fuera consciente de cuanto significa eso. Y por supuesto, aun menos, podría ser responsable con ella. Y por ende, ¿como no amar un sentimiento tan limpio como la entrega? ¿Quien puede no tener miedo en determinadas circunstancias con esa pureza y magnanimidad a sus pies?
Es normal que la sociedad no entienda el concepto de Dominación y sumisión. No todo el mundo tiene la capacidad de amar incondicionalmente de la misma forma que no todo el mundo tiene la capacidad de acabar con una vida. Todos los extremos son difíciles de comprender. Y más aún si abarcan conceptos que a bote pronto podrían parecer antagónicos como el amor y el sadismo.
Mi cachorrito lleva más de dos años a mi lado. Nadie dijo que tener un 24/7 fuera fácil. Y aún así puedo vanagloriarme de haber vivido en este tiempo muy pocos momentos en los que nuestra relación pudiera resentirse, ya sea por motivos propios o ajenos.
Supongo que por ello hasta el día de hoy no había sentido miedo a perderle.
¿Porque? Pues porque no depende de mí. Precisamente porque yo tengo claro que le quiero a mis pies, pero también que no quiero a nadie con dudas a mis pies.
Yo me he desvivido por mantener y evolucionar nuestra relación, a pesar de que con mi ritmo de vida no es fácil. Y sé que chiki también a echo lo propio por su parte. Pero no vivimos en una burbuja. Si así fuera no existiría la posibilidad de que mi collar rodeara su cuello eternamente.
Así que a dia de hoy nuestras filias son claras: nuestra relación, el bondage, las caricias, el spanking, las sonrisas, las suspensiones, la complicidad, las cadenas, los secretos de alcoba, las botas, la sinceridad, el cuero, las miradas...
Pero no es tan fácil delimitar las fobias. El miedo a perdernos. Los obstáculos que escapan a la comprensión de la psique. El corazón libre que desea lo que tiene pero añora lo que tuvo. La conmoción que crean los momentos difíciles y la incertidumbre de sus consecuencias,,,
Pero a pesar de todo, y por encima de todo, el placer y el dolor que causa conocer la pureza de haber encontrado a tu fiel complemento: la Empatía.
Cóncava se presenta mi alma
para abrazarte,
de la mano de este amor
que persiste,
que supera los horrores
y se cuela
por los intersticios de la rabia,
entre los recovecos del desconsuelo
y es capaz de vencer,
antídoto y calmante del más álgido dolor,
y es capaz de vencer al menos por el tiempo
que dura tu sonrisa.
(Gloria Nistal, Poemas del amor diverso)
sábado, 21 de agosto de 2010
A vueltas nuevo con el Bien y el Mal
Llevo unos días reflexionando sobre todo aquello que he escrito en este blog. Tengo que reconocer que incluso he pensado en cerrarlo (algo bastante habitual cuando se habla de blogs, puestos que estos aparecen y desaparecen a un ritmo frenético). Supongo que no encontraba motivos para mantenerlo. Lo creé porque sentí la necesidad de desahogarme, tal vez de liberarme, tal vez de estar en paz conmigo misma. Pero si fue o no fue por cualquiera de esos sentimientos, fuere por lo que fuere, había desaparecido.
Para mí las palabras son algo muy poderoso, porque no sólo dependen de la intención con que las escribamos, dependen tambien de la intención con la que se lean. Tú no puedes decirle a la gente como debe interpretar lo que escribes. Incluso la frase más tonta puede esconder un doble significado o sólo letras.
Reconozco que en alguna ocasión me he sentido influenciada. Es casi surrealista el echo de abrir un blog para dar rienda suelta a tus desvarios psicológicos y acabar preocupada por si puedes o no publicar éstos porque pueden ser malinterpretados por personas que pueden importarte más o menos, Porque pueden crear lágrimas o abrir heridas. Dejas de escribir esperando aclarar tus ideas y escribes cuidando de que éstas no causen daños. Ya no escribes para ti, escribes para los demás... Eso está bien si eres escritor, pero no si has empezado algo que se supone que es una parte de ti que ya no te importa que vean los demás... si has empezado algo que se supone que mientras lo hagas te ayudará a evolucionar, ya sea superando el pasado, enfrentandote al presente o anhelando el futuro.
Claro que tambien puede ser que ayudes a alguien. Que alivies un dolor, que seas como una palmadita en el hombro, o incluso que le des esperanza cuando cae al pozo. Tal vez alguien se vea reflejado en tu espejo y eso le impulse a querer tener un espejo, o halle en tu reflejo una sombra que le recuerde lo que no quiere ser. Quien sabe.
Y sigues olvidando los motivos que te impulsaron a abrirlo... ¿Cuales eran?
Ah, si, cierto. Con la mayoría de la gente que ha compartido mi vida no puedo compartir toda la mia. El BDSM no es algo que se comprenda facilmente, al principio, ni tan sólo por los que lo sentimos. Por eso lo abrí. Porque necesitaba hablar de ello. Y aveces tengo la impresión de que ni tan sólo los que pertenecemos al BDSM nos comprendemos entre nosotros mismos.
¿Somos intolerantes? Eso lo tengo muy oido. Es una palabra que se utiliza mucho en los chats y en los foros cuando te muestras en abierta disconformidad con alguna idea en la que la mayoría parecen estar de acuerdo.
Entonces te dicen que eres intolerante y que si entre los que pertenecemos a este mundo no nos respetamos, como esperamos que nos respeten los que no saben lo que es.
¿Y? ¿Quien esperamos que nos respete y porque? No es esa persona la que te ofende ni la que te hace sentir mal por haberse mostrado en desacuerdo. Lo que en realidad sucede es que si alguien que sabe lo que es el BDSM no lo comprende, te entra pavor al pensar en como se clavarían las miradas de tus seres queridos en ti si lo supieran. Y tú pretendes pagar el pato con la persona que no se ha mostrado de acuerdo contigo. Y si hace falta llamarla incluso ignorante y negarte a entrar en debate pacífico con esa persona para que ambos aprendais que siente quien está al otro lado, lo harás. Todo con tal de no enfrentarte a la cruel realidad.
Nadie conoce todos los recovecos de su ser. Todos dudamos en algún momento.
Deberíamos empezar a aceptar, que aunque el BDSM sea un subcultura, no dejan de estar presentes en él las mismas cosas que hemos visto siempre. Hay injusticias, traiciones, mentiras, falsedades, arrogancia, vanidad... Y todo lo contrario, también.
No me pidais respeto nunca más sólo por llevar la misma etiqueta que vosotros, porque esa es sólo una de las etiquetas que llevo. Evidentemente yo tampoco exigo vuestro respeto. Sólo con el tiempo todos veremos nuestro verdadero rostro.
Ah, si, cierto. Con la mayoría de la gente que ha compartido mi vida no puedo compartir toda la mia. El BDSM no es algo que se comprenda facilmente, al principio, ni tan sólo por los que lo sentimos. Por eso lo abrí. Porque necesitaba hablar de ello. Y aveces tengo la impresión de que ni tan sólo los que pertenecemos al BDSM nos comprendemos entre nosotros mismos.
¿Somos intolerantes? Eso lo tengo muy oido. Es una palabra que se utiliza mucho en los chats y en los foros cuando te muestras en abierta disconformidad con alguna idea en la que la mayoría parecen estar de acuerdo.
Entonces te dicen que eres intolerante y que si entre los que pertenecemos a este mundo no nos respetamos, como esperamos que nos respeten los que no saben lo que es.
¿Y? ¿Quien esperamos que nos respete y porque? No es esa persona la que te ofende ni la que te hace sentir mal por haberse mostrado en desacuerdo. Lo que en realidad sucede es que si alguien que sabe lo que es el BDSM no lo comprende, te entra pavor al pensar en como se clavarían las miradas de tus seres queridos en ti si lo supieran. Y tú pretendes pagar el pato con la persona que no se ha mostrado de acuerdo contigo. Y si hace falta llamarla incluso ignorante y negarte a entrar en debate pacífico con esa persona para que ambos aprendais que siente quien está al otro lado, lo harás. Todo con tal de no enfrentarte a la cruel realidad.
Nadie conoce todos los recovecos de su ser. Todos dudamos en algún momento.
Deberíamos empezar a aceptar, que aunque el BDSM sea un subcultura, no dejan de estar presentes en él las mismas cosas que hemos visto siempre. Hay injusticias, traiciones, mentiras, falsedades, arrogancia, vanidad... Y todo lo contrario, también.
No me pidais respeto nunca más sólo por llevar la misma etiqueta que vosotros, porque esa es sólo una de las etiquetas que llevo. Evidentemente yo tampoco exigo vuestro respeto. Sólo con el tiempo todos veremos nuestro verdadero rostro.
martes, 3 de agosto de 2010
Sombras
"Era una noche fría pero clara, y el vacío de su corazón parecía cobrar más consistencia que nunca al ver el blanco resplandor de la luna en el cielo, menguando, completando su ciclo hasta desaparecer. Así quería que fuera para Ella. Que ese vacío menguara como lo hacía la luna noche tras noche.
Llevaba siglos y vidas con sus pies sobre la tierra. Había visto evolucionar y desevolucionar todo cuanto se hallaba a su alrededor y tambien en su interior. Sólo una constante se mantenía firme y aferrada a su existencia. La necesidad de un compañero fiel, que aún a sabiendas de su naturaleza, permaneciera a su lado y colmara todos sus deseos, que en realidad serían los de ambos.
Sabía que podía someter a sus órdenes. A muchos más de los que cualquiera pudiera imaginar. Pero eran falsas esas promesas que le ofrecían aquellos seres que querían entregarse a Ella. En algunos casos porque ni ellos mismos sabían lo que era entregarse a Ella, en otros porque eran vanas sus promesas y débiles sus palabras, y en los más surrealistas y numerosos de los casos, porque eran ellos los que exigian un tiempo y una dedicación.
Otros como Ella se conformaban con poco. En algunos casos no lo entendía. En otros, lo que no entendía era como un ser como el que estaba a su servicio podía haber entregado su alma a alguien tan vano, tan superficial y tan falso. Sólo ofrecía su admiración a aquellos que habían forjado su propia filosofía y habían sabido encontrar la pieza que encajaba en el complejo rompecabezas que es el alma.
Como tantas incontables veces, el sonido de alguien golpeando su puerta le sacó de sus reflexiones. Abrió sin saber que se iba a encontrar pero con pocas esperanzas.
-A sus pies, Señora.
Otra vez un ser a quien ni siquiera conocía se postraba ante Ella. Otra vez Ella intentaba ver en el interior de sus ojos y no hallaba más que a un hombre mirando su cuerpo. Otra vez su ansia se aceleraba y sentía el vacuo deseo de desangrar su cuerpo. Pero sabía que de nada le serviría si ese dulce mordisco no desgarraba tambien Su alma.
Educadamente cerró la puerta. Volvió a su trono y se preguntó cuantas vidas volverían a pasar hasta que en volviera de nuevo a aparecer en su vida alguien que le hiciera sentir algo más que hambre."
Este pequeño relato está dedicado a todos aquellos que piensan que los Dominantes tenemos un mundo de posibilidades y que en cierta forma, somos seres superficiales que si perdemos a alguien que nos ha ofrecido su sumisión podemos "reponerlo" como si fuera una camiseta vieja. A todos aquellos que creen que cualquier sumiso es bueno para cualquier Dominante. A todos aquellos que piensan que es más valioso un Dom que un sumiso o viceversa. Y también a todos aquellos que cierran sus puertas si quiera a hablar con alguien que no se haya forjado una "reputación" o un nombre (pobres almas que desaprovechan oportunidades creyendo que se les aparecerá de la nada quien les haga felices).
Y también a todos aquellos que desesperados esperan que algún día aparezca quien disipe su niebla.
No hay que cerrar las puertas a todos, pero tampoco por abrirla, hay que dejar pasar a cualquiera.
martes, 13 de julio de 2010
Mi Alma rota
Hoy voy a hacer un alto y voy a hablar del presente. No es fácil para mi, porque esta realidad es confusa.
Son tanto años a su lado que siento su dolor y noto su vacío. M es parte de mi Alma, de mis dos Almas. Es parte de mi Angel y parte de mi Demonio. Y ver que su relación se trunca no es nada fácil para mi.
Sentimientos contradictorios me invaden. M está perdiendo a su esencia de una de las maneras más dolorosas posibles. Ninguno de los dos quiere, pero a veces las circunstancias son así.
Entiendo que volver a empezar, volver a la búsqueda de su complemento, se le haga aveces insoportable y desesperante. Más cuando has vivido lo que deseas. Ojalá pudiera ayudarle a encontrarla, pero sé que eso es casi utópico.
Sin ánimo de despreciar a nadie puesto que todos los que realmente sentimos la D/s sabemos que de todo hay y siempre habrá, no comprendo como supuestos Doms lucen tantas veces en los nicks de algunas sumisas sus iniciales entre corchetes y a Dominantes puros, reales, leales y coherentes con lo que significa y supone la responsabilidad de nuestro rol, ni tan siquiera se les acepta un privado.
Estoy cabreada. Sí. Porque me parece injusto y horrible que M tenga que vivir esta situación. Porque sé que en algún sitio hay alguien que formará parte de nuestra familia D/s y hará feliz de nuevo a mi Alma, a M. Pero también sé que esto puede no ser un camino fácil. Que pueden haber decepciones de por medio. O puede que no.
Si ahora mismo pudiera pedir un deseo, pediría que se encontraran. Que esa sumisa que también está desesperada buscando su complemento y que está predestinada a que Yo y mi cachorrito la acojamos como parte de nuestra familia y que conseguirá que de nuevo todos volvamos a ser felices... pediría que apareciera. Y que M y ella fueran al fin felices sin sentir el vacio.
M, mi Amor, mi Vida, mi Alma... sé que la encontrarás. Yo estoy aqui para que te apoyes en mi cuando te falten fuerzas o te desespere la búsqueda, para cuando necesites que te animen y para cuando llegue el momento de sentir la felicidad de haberla al fin encontrado.
jueves, 10 de junio de 2010
perrosion
Estuve a punto de equivocarme. Estuve a punto de conformarme. Tras meses de búsqueda no encontraba ningún sumi con quien me apeteciera iniciar algo. Nadie que mereciera tenerlo a prueba. Y mucho menos llevar mi collar. Eso no quiere decir que no conociera sumis que fueran realmente dignos de tener una Ama. Pero esa no era Yo, porque simplemente no eran lo que se complementaba conmigo.
Con perrosion las cosas fueron diferentes. Supongo que fue por el echo de no estar buscando que tardé en darme cuenta de que era a él a quien quería a mis pies. Me gustaba porque me sorprendía y porque también sabía hacerme reir, siempre sin perder su lugar. Era fiel a su protocolo. No sólo al protocolo de libro, si no al que él creía que era el correcto ante un Dominante. Su nick tenía un significado especial para él, es decir, que se había molestado en pensar en algo que fuera una carta de presentación para con su personalidad. Ante mis preguntas contestaba de una forma sincera y atenta. Me hacía sentir protectora y cruel.
En aquel entonces tenía un sumiso a prueba, si la superaba, le habría puesto el collar. Pero de repente, hablando con él, me di cuenta de que no... de que no se lo habría puesto, de que no quería ponerselo, y de que la prueba que le había puesto nunca la superaría. Así que le dije la verdad: no voy a aceptarte como sumiso, no somos compatibles. Y acto seguido abrí el privado de perrosion.
Nunca lo había visto, ni tan solo en fotos, ni su cara, ni su cuerpo... Pero sí que había visto lo que quería ver. Lo conocía. Conocía su alma, sus sueños, sus miedos, sus esperanzas...
19/05/2008 15:05:22
Yanae: ponme tu foto... voy a decirte una cosa y quiero verte la cara para decirtelo
perrosion: si Sra
En su messenger apareció una pequeña foto donde posaba con un antifaz.
Yanae: perrosion, a estas alturas tengo ya muy claro que prefiero un sumiso de verdad en virtual que diez pajilleros en real
Yanae: quieres decirme algo al respecto?
perrosion: Sra pero ya sabe que estoy a su disposicion sin ningun compromiso
perrosion: usted me haria el hombre mas feliz de la tierra Sra lo sabe
No había dicho aún nada y ya sabía de lo que le estaba hablando. Eso era exactamente lo que quería. Alguien con quien los lazos de la confianza y el diálogo dieran como fruto que hicieran falta pocas palabras
Yanae: sinceramente, cuando estoy contigo me siento Ama de verdad, y ninguno de los candidatos me ha echo sentir eso
Yanae: si lo deseeas te aceptare como mi sumiso aunque sea de forma virtual
Yanae: solo tienes que pedirmelo
perrosion: Sra si quiere sonrojarme no hace falta que me halague tanto
perrosion: Señora me gustaria ser su sumiso, podria mi señora??
Yanae: perrosion, desde ahora te acepto como mi sumiso, a partir de ahora soy tu Ama
Tenía que irme. Le dije que a la tarde hablaríamos de lo que significaria nuestra nueva condición. Cuando regresé, en la foto de su msn aparecía con una rosa en la boca. Se la había echo esa misma tarde. La había cortado de su jardín para su Ama. Estaba claro que había valido la pena esperar hasta encontrar a quien mereciera mi atención, mi guía, mi protección y mi disciplina. Estaba claro, con ese hermoso gesto, que había encontrado a mi cachorrito.
sábado, 5 de junio de 2010
Un cachorrito!
Cada vez tenía más claro lo que NO querías. Y por ende, lo que buscaba. No iba a aceptar la entrega de alguien a quien no le gustara hablar, pensar, analizar las cosas. Era importante que compartiera conmigo la fascinación por la lectura, que tuviera una inquietud y curiosidad sanas como las que yo tengo por el mundo. Que tuviera ganas de crecer espiritualmente hablando. Es decir, que compartieramos una base de intereses comunes para poder afianzar la relación sobre unos pilares de complicidad y confianza basada en el diálogo y la comunicación. En resumen, una mente compatible con la mía, al margen de las prácticas BDSM. Porque si no podía conocer a esa persona como me conozco a mi misma, no podría garantizarle nunca, entre otras cosas, su seguridad. Porque ya que esa persona iba a confiar en mi ciegamente, yo tambien tenía que poder hacerlo. Algo muy difícil, por cierto, para alguien que como yo soy muy desconfiada.
Y como a mí me gusta mucho reirme y poseo mucho sentido del humor, también quería que fuera alegre, juguetón/a, simpátic@, que tuviera un humor inteligente y mordaz, y, porque no decirlo, travies@. Alguien con quien poder reir y jugar cuando Yo quisiera. Y que fuera muy masoquista. Porque me gustan los contrastes. Alguien a quien poder acariciar con ternura y azotar con dureza. Y para eso... ¿que mejor que un cachorrito?
M me habló de alguien. Alguien que tenía esas cualidades que yo buscaba y no conseguía encontrar. Él me conoce muy bien, así que le escuché. Pero estaba lejos y amaba el lugar donde vivía. Así que decidí que no hacía falta que me lo presentara. Y seguí desesperandome entre conversacionces vanales algunas y muy provechosas y didácticas otras, pero sin encontrar lo que quería.
Tutelé a un par de sumisos y un Dominante, cansada de no encontrar, al menos me llenaba ayudar. Y se me daba bien hacerlo. Disfrutaba viendo como otros se acercaban un poco más a la felicidad. Era realmente gratificante. Bueno, aún lo és. Estaba a punto de equivocarme aceptando tener a prueba a un sumiso, cuando el azar, quizás, quiso que pasara algo.
Estaba en una sala de chat, en la que siempre solía estar. Nunca habíamos coincidido antes. En un momento dado me fijé en la lista de usuarios y allí estaba. El sumi del que me había hablado M. Y sentí curiosidad.
-perrosion, me permites un pv?
Desde el principio hubo conexión. En ese momento como personas. Y estuvimos hablando mucho, sobre muchas cosas. Y también sobre BDSM. Me sentía a gusto con él. Era muy educado, mucho. Y muy divertido. Y también muy natural. Aunque antes de conocernos ambos nos habíamos descartado por la distancia que nos separaba, me gustaba su compañía.
Ya sabemos como acaba la historía, pero es demasiado intensa para explicarla en un solo post...
martes, 1 de junio de 2010
Tomar conciencia
En ese momento, entre todo ese caos de sensaciones y sentimientos, frené. Paré un momento mi vida y cogí mi "Cuaderno del Caos". Lo llamo así porque escribir me ayuda a racionalizar y poner en orden mi mundo interior. Y al plasmarlo me di cuenta de que los días habían transcurrido y que la vida está llena de surrealismos y paradojas.
Intenté buscar en el fondo de mis ojos los restos de lo que fui y de lo que soy hasta que las letras se perdieron en el abecedario y los recuerdos en el pasado.
Como muchas otras veces, dirijí mis palabras a alguien que fue muy importante y que ya no está. Y esto fué lo que le escribí:
"A pesar de los vaivenes de la vida, creo que tengo lo que tú habrías deseado para mí: una vida feliz, indiferete a las reglas que impone la sociedad para ello, sin amedrentarme porque el camino sea más difícil si no es el standard o el establecido. A ti te gustaba que luchara por mis sueños y por lo que quería.
Las cosas a las que podemos acceder sin esfuerzo no tienen tanto valor. O quizás si lo tienen pero no sabemos dárselo. Sea como sea, últimamente he tenido que luchar mucho por conservar y por conseguir. Así que... gracias por enseñarme a ser valiente.
Este año ha sido especialmente acelerado en cuanto a cambios. No han sido la cantidad, si no la magnitud. Ha sido una dura prueba. Más e lo que quiero reconocer. Pero estoy satisfecha porque creo que he sabido elegir el camino, controlar mi vida, aceptar el cambio y, sobretodo, salir del agujero cuando creía que había tocado fondo. Ha sido el segundo momento más difíci de mi vida, sólo que esta vez mis lágrimas sí que han servido para algo.
Ahora parece que todas las experiencias, sobre todo las negativas, por las que he pasado a lo largo de mi vida, sirven para algo. Para mucho. Para ayudar a otras personas a sentirse mejor. Aunque aveces temo que se agarren demasiado a mi. Esto es muy complicado de explicar, pero yo sé que tú me entenderías.
Ha habido un echo relativamente reciente en mi vida que me ha echo sentir eso y desenterrar otras muchas cosas. Pero aún no estoy preparada para hablarte de ello y es posible incluso que mi mente decida enterrarlo durante mucho tiempo.
De todas formas, el resultado de tdo esto es enormemente positivo. Hacía años que no me sentía tan viva. Quiero a M más que nunca, vuelvo a tener ganas de aprender, vuelvo a tener sueños por cumplir y ganas de intentar que se cumplan. Pero lo más importante de todo es que he aprendido a ser feliz aunque las cosas vayan mal. Y es inevitable pensar que todo esto es en gran parte gracias a ti.
Soy feliz por la vida que tengo y por la que he tenido. De haber reido, de haber llorado. Ahora es cuando veo vuestro esfuerzo,cuando puedo apreciar vuestros consejos y vuestras enseñanzas, cuando tomo conciencia de todo lo que luchasteis y sufristeis por hacer de mi, no una persona productiva para la sociedad, si no una persona feliz.
Ojalá pudiera agradecértelo, pero como sé que eso es imposible, no puedo menos que hacer todo lo que quisiste para mi: ser valiente, luchar contra mis miedos, no acobardarme, seguir resolviendo los crucigramas que me ponga la vida y no dudar que el dolor, tarde o temprano, tiene un motivo y un fin. Y que por absurdo que suene, nos ayuda a ser más felices y a comprender mejor nuestro camino.
Gracias Papá."
Gracias Papá."
Lo que el Angel le decía al Demonio
Primero quería conocer a la persona, con sus inquietudes, sus aficiones, sus fobias, sus esperanzas, su estilo de vida, sus necesidades, sus virtudes y sus defectos. Si esa base fallaba y no se abrían a mí más que como sumisos, los descartaba y seguía mi búsqueda. Siempre con la verdad por delante y las cosas claras. Nunca he dejado a nadie con la incertidumbre si no veía posible una relación. No creaba falsas expectativas. Si no querían entender que para iniciar una relación hacía falta mucho más que el echo de que le gustaran mis tacones, allá ellos. Yo no quería descripciones físicas sino psicológicas. No buscaba un cuerpo, buscaba una mente.
Es cierto que si que tenía un límite de edad: no quería una persona demasiado joven. Pero como todos cometemos fallos... erré. Y fue una gran decepción. Me ilusioné aunque en el fondo desconfiaba de mis esperanzas. Así que un dia le puse a prueba, una prueba realmente sencilla de compromiso que no ponía en riesgo para nada su forma de vida. Y desapareció... sin decir nada. Que cruel. Pero no importa. Aprendí. Y lo hice antes de ponerle ningún collar y dejarme ante mi misma en evidencia. Lo cual me dio fuerzas.
Más adelante descubrí que hay personas jóvenes con mentes más maduras y dejé de preguntar la edad de antemano. Y me dí cuenta de que tenía otro límite, el cual sí que era realmente importante para mi: no aceptaría a nadie que tuviera pareja vainilla y su pareja desconociera su doble vida. El engaño y la mentira siempre se pueden volver en tu contra.
Así iban pasando los días y encontré sumis de ambos sexos con los que realmente me llenaba hablar. Pero ninguno era lo que buscaba. "Dale una oportunidad" decía mi Angel. "No te conformes. Y además estás perdiendo el tiempo hablando con ellos" decía mi Demonio. Pero ayudarles me llenaba. Aunque en la mayoría de los casos llegabamos a un punto muerto donde me pedían una ciber sesión o a pesar de mis advertencias de que nunca iba a ser su Ama me suplicaban que les aceptara. Entonces tenía que cortar las relaciones y distanciarme, porque a pesar de recalcarles que les había dejado muy claro desde el principio que no éramos compatibles, me decían que esperarían. Yo no quiero que nadie me espere. Sé lo que quiero. Y si digo que no, es que no.
No me gusta hacer perder el tiempo a nadie... pero menos me gustar perderlo Yo.
Y cuando fui consciente de que eso es lo que hacía, perder el tiempo con muchos que en realidad estaban camuflados y tenían más interés que el de mi ayuda, mi paciencia se acabó y eliminé a mucha gente de mi vida. Y se quedaron los que realmente merecían mi atención y todo empezó a ser más fácil.
lunes, 31 de mayo de 2010
Esencia
Enseguida le cojí cariño. Era imposible no hacerlo. Al principio me pareció dulce y sincera, aunque veía el miedo y el cuidado en sus palabras. Pero yo entendía que era normal. Yo era la persona que podía hacer que todo terminara. Y ella así me lo decia aveces. Lo recuerdo como si lo estuviera leyendo: "Señora, si usted quiere, sólo ha de decirlo y yo desapareceré para siempre". Y eso me hacía sentirme como una mano inquisidora y en posesión de un poder destructivo casi inhumano. Pero aunque no supiera como transmitirle lo que sentía, eso nunca iba a pasar, porque yo nunca vi un obstáculo en ella, sino un camino hacia la felicidad de M.
Se convirtió en mi cómplice en mis búsquedas. Pero no sólo eso. Fue esencia quien más me ayudó a comprender la sumisión con la pureza de sus sentimientos, con su gran entrega y su gran don. Aunque no se porque, tantas veces se subestimaba y seguramente ni siquiera me creía cuando le agradecía lo que estaba haciendo.
Me fiaba tanto de su criterio y de su bondad que le presentaba a los sumisos que me parecían buenos candidatos y escuchaba su opinión porque sabía que ella veía con unos ojos que yo aún no tenía del todo abiertos.
Sin darme cuenta, se convirtió en mi niña. Quería protegerla y quería acojerla cuando la veía sufrir. Quería abrazarla cuando la notaba triste y cuando la notaba feliz. Pero ella estaba lejos, muy lejos. Y de repente sentí que yo también quería que estuviera junto a nosotros. Era como una hija para mi.
Las noches se me hacía cortas mientras las lineas de la pantalla se movían rápido y se llenaban de sentimientos, deseos, esperanzas... Me llenaba mucho hablar con ella. Me sentía en paz espiritualmente... porque nuestra relación, desde el principio, fue muy espiritual. La palabra plenitud se acerca mucho a lo que me transmitía cuando me sonreía a través de la cam dándome las gracias por estar ahí. Yo también tenía muchas cosas que agradecerle.
Hacíamos planes, hablábamos del futuro, compartíamos problemas e inquietudes. Eramos cómplices y nunca fuimos amigas. Nos saltamos ese escalón. Eramos dos almas compartiendo su aura. ¿Suena raro? Es igual, seguro que esencia lo entiende como lo digo, y, al fin y al cabo, este post es para ella.
Para ella que con su inmensa ternura me sonreía en los momentos difíciles.
Para ella que con su infinita bondad me tendía la mano.
Para ella que con sus palabras me hizo sentir y comprender.
Para ella que es mi niña.
Para ella que se ganó mi amor.
Para ella que supo hacer que en la distancia pareciera estar a mi lado.
Para ella que transformó mi enemigo desconocido en un aliado.
Ahora echo de menos nuestras extensas charlas. Irónicamente, estábamos más tiempo juntas cuando estábamos separadas. Pero no importa, porque ahora puedo abrazarla cada día y aunque tenemos menos tiempo a diario, tenemos toda la vida por delante...
Hacíamos planes, hablábamos del futuro, compartíamos problemas e inquietudes. Eramos cómplices y nunca fuimos amigas. Nos saltamos ese escalón. Eramos dos almas compartiendo su aura. ¿Suena raro? Es igual, seguro que esencia lo entiende como lo digo, y, al fin y al cabo, este post es para ella.
Para ella que con su inmensa ternura me sonreía en los momentos difíciles.
Para ella que con su infinita bondad me tendía la mano.
Para ella que con sus palabras me hizo sentir y comprender.
Para ella que es mi niña.
Para ella que se ganó mi amor.
Para ella que supo hacer que en la distancia pareciera estar a mi lado.
Para ella que transformó mi enemigo desconocido en un aliado.
Ahora echo de menos nuestras extensas charlas. Irónicamente, estábamos más tiempo juntas cuando estábamos separadas. Pero no importa, porque ahora puedo abrazarla cada día y aunque tenemos menos tiempo a diario, tenemos toda la vida por delante...
domingo, 30 de mayo de 2010
La Búsqueda
De una forma casi intuitiva, desde el principio supe lo que quería encontrar. No estaba dispuesta a conformarme ni a iniciar mi camino con cualquiera. Nunca me han gustado las relaciones cortas, así que no iba a cambiar mis principios en esto tampoco. Si inicaba algo quería que hubiera una buena base y una seguridad.
Así que empecé mi búsqueda.
Me sorprendió y me impactó lo fácil que me habría sido, sólo por el echo de ser mujer y escribir mi nick con una mayúscula, comenzar a "coleccionar" sumisos a diestro y siniestro. Pero más que marcó ver que había muchas supuestas Dóminas que así lo hacían. Algunas con más coherencia que otras, pero todas de una forma que a mi me pareció irresponsable y casi inhumana. ¿Porque todas hablaban de ellos como esclavos y no como personas? ¿Porque no sabían nada de sus inquietudes personales, de sus miedos, de sus aspiraciones? La respuesta era siempre la misma: "me es indiferente, tengo uno para cada cosa, un chófer, una criada, un secretario y un largo etc. si uno desaparece hay muchos sumisos desesperados por encontrar Ama".
Y aprendí mi primera lección. O más bien forjé mi primera base: no elegir a ningún persona que se entregara a mí sin conocerme ni saber si quiera que merecía que se me tratase como Dómina. Que fuera capaz de ponerse bajo mis órdenes tan sólo llevado por la desesperación de quien sabe que es difícil encontrar el final en su búsqueda.
¿Porque esa tendencia a pensar que para las Dóminas es más fácil? Lo debe ser para las que no lo son pero se hacen llamar así. Porque si de verdad buscas a tu complemento, a alguien que sea compatible a ti, a alguien que vea la sumisión como tú ves la Dominación, tiene poco de fácil.
He oido muchas excusas al respecto. "Somos muchos sumisos y soys pocas Dóminas". No, perdona, no hay tanto sumiso de verdad. No puedo contar la de pajilleros que he descartado. No puedo recordar con cuantos que sin sexo no quieren BDSM. No puedo contar los que sólo quieren ciber.Y no puedo contar a los que dicen querer una Ama sin que se entere su mujer.
Yo tenía entendido, y tenia claro, que la base de cualquier relación BDSM es la sinceridad y la confianza. ¿Que confianza voy a tener en una persona que está escondiendo parte de su vida a otra, que ha elegido él y se supone que ama? Yo no tengo una vida paralela. Mi relación de pareja convencional siempre se ha basado en la sinceridad y en la confianza. Evidentemente ninguno vamos predicando nuestra faceta de Dominantes. Pero que triste sería esconder algo tan grande y complicado a la persona que amo. Que traición mas ruín. Está claro que si no puedes decirle a tu pareja como eres, de una forma transparente, y no puedes dejar de lado en tu vida esta inquietud, tienes que elegir.
Entendería, incluso respetaría, aunque yo no lo haría nunca, que buscasen sesiones sin sexo para desprenderse de sus necesidades y su ansiedad. Pero, una relación no. No lo entiendo. No entiendo ningún tipo de secretismo ni relación paralela.
Tuve muchas decepciones rápidas y unas cuantas más lentas y más dolorosas.
Y apenas sin darme cuenta, me sentí como si siempre hubiera formado parte de este mundo.
sábado, 29 de mayo de 2010
La Luz
Puede arder la vida.
Pueden ser sus armas cortantes.
Puedo no ver la salida.
Puedo caerme...
y también levantarme.
M estuvo siempre a mi lado. Podríamos decir que fue mi Tutor, porque de echo lo fue. No sé muy bien como, pero igual que llegó la oscuridad, llegó la luz. Y de repente sentí que ese puzzle con el que había luchado tantos años tenía todas sus piezas. Sólo tenía que poner todas las piezas sobre la mesa y sacar la que no encajaba, esa maldita pieza que había estado colándose pero que no era mía.
"Eres Dómina" me había dicho hace muchos años Q. Sonreí porque de repente me sentía bien. ¿Porque no llegué a plantearmelo nunca antes de ese momento? Siempre di por supuesto que si tenía que acompañar a M en el BDSM tenía que ser como sumisa. Pero eso era imposible. Ahora entendía el porque.
Pero no sabía si podía ser. En cuanto se lo dije a M me dijo que claro que sí que podía ser. Me animó y pude ver la felicidad en sus ojos al mirarme. Después de muchos meses la ansiedad estaba desapareciendo y todo empezaba a verlo de manera diferente.
Empecé de nuevo a buscar información de la mano de M. Esta vez parecía verlo todo mucho más claro. La perspectiva había cambiado. Me presento a T, una Dómina y ante todo una amiga para él. Y se convirtió en mi base, en mi apoyo, en la persona que necesitaba en ese momento para paliar mis miedos. Entre los dos me ayudaron a comprender, a soltar lo que tenía dentro. A Liberarme, porfin.
En los momentos difíciles, cando mi mente se negaba a aceptar esta realidad y mi corazón volvía a acelerarse y a sentir punzadas de dolor... cuando divagaba.... cuando me sentía tambalear... M y T me protegían de mi misma y me sonreían cuando pintaba el futuro en grises dándole una pincelada de color.
A T, que se convirtió en mi hermana mayor y pequeña a la vez, nunca podré agradecerle todo el apoyo que me dió. Su ayuda de mujer a mujer, sus tranquilizadoras palabras, el tiempo que me dedicó, la mano que me tendió y los abrazos que me dio cuando se vestía de luto mi oscura mirada. Y tantos otros gestos que no podrían explicarse y por los cuales la quiero tanto, tanto y tanto.
A M, que siempre ha sido y será la mitad de mi alma no puedo decirle nada, porque nunca sería suficiente.
Para tí, mi Amor, mi Alma, mi Vida, todas las palabras me parecen pocas.
Paro el tiempo y el reloj,
cierro los ojos,
vacio mi mente,
y sólo veo el color de su mirada sonriédome,
mirándome y envolviendo mi cuerpo
con su abrazo protector.
No necesito ya nada,
me basta y me sobra con esa expresión.
Son sus silencios para mi.... palabras
si siento su aliento
revienta mi pecho.
Da luz a mis días,
y me recuerda que por mucho que ande,
no me perderé,
será siempre mi guía.
viernes, 28 de mayo de 2010
Sola
El destino tiene esa odiosa tendencia a ponerte a prueba cuantas veces quiera. No suele andarse con tonterías, así que cuando entra en escena lo hace a lo grande, arrasando con todo lo que sea necesario para que se le oiga bien. Pero no se deja ver venir, espera a sacar toda su artilleria cuando ya lo tienes encima.
En mi caso, tal como habían sido mi pasado y mis roces con el BDSM, todo podría haber sido de una forma muy civilizada. Pero no, el muy cabrón tenía que hacerlo a su manera, como diciendo: "ya te he dado las suficientes oportunidades, ahora enfretate a ti misma". No podría haber dejad una nota de aviso: "tienes un mes para entender el BDSM, atentamente: El Destino". No claro, eso no es su estilo.
Un día, no se cuando ni como, mire la pantalla de mi pareja. Estaba en un chat BDSM. Le pregunté, me contestó, me explicó y me cerré. Como siempre. No. Como siempre no. Al dia siguiente volvía a estar en el chat. Y al otro. Y otro más. Y en el msn. A mi pareja nunca le habían gustado los chats ni el msn. Sin saber porque, comencé a entristecerme y a inquietarme. No tenía motivos, porque sabía que sólo tenía que preguntar y se me contestaría. Pero no quería. No quería saber.
Creo que por primera vez, lo ví inmerso en ese mundo. Se estaba acercando a encontrar lo que había buscado durante años. Y en mi se abalanzó como una sombra el miedo al conocido desconocido.
Aquello fue un caos para mi. De repente se derrumbaba todo a mi alrededor sin que pudiera controlarlo. Empecé a sufrir mucho, y mi pareja conmigo. Vivía en una constante ansiedad. Fueron meses de dudas y temores. De indecisión. De mucho dolor pero tambien de mucho amor. Y yo sólo seguía teniendo clara una cosa: que lo amaba por encima de todo y que soportaría lo que fuera necesario. Y no entendía porque en cierta forma lo entendía.
Encontró sumisa. Y en ese momente todo empezó a depender de mi. Yo tenía la última palabra. Él no iba a renunciar a mi. Prefería cerrar las puertas al BDSM. Pero yo ya hacía mucho tiempo, creo que desde el principio, que había aceptado y comprendido que era parte de él, y que hacerle renunciar sería como negar una parte de su ser. No podía hacerle eso a la persona que más amaba en este mundo.
Tenía que tomar una decisión. Cada día mi pareja me preguntaba si ya sabía lo que quería y lo único que podía decirle, porque era lo único que sabía a ciencia cierta, era que siguiera. Perdí peso y gane dudas.
Cuando se iba a trabajar yo me metía en internet y leía. Buscaba información. Me metía en chats bajo el nick de "confusa" y hablaba con la gente. Incluso escribí en foros y envié mails a gente que me parecía coherente intentado encontrar mis respuestas, intentando ampliar mi punto de vista. Más de uno me sugirió que no podría soportarlo y que aunque ahora le dejara esa libertad a mi marido, acabaría dejandolo. Pero eso no era lo que yo buscaba. No quería consejos, quería comprender.
Cuando la ansiedad se hizo insoportable y mi aspecto físico decayó, fui al médico. Me recetaron pastillas para la ansiedad y me enviaron al psicólogo y al psiquiatra. No ayuda demasiado ir a hablar con alguien de todo menos de lo que te preocupa. Y en ese momento, de repente, me sentí sola.
Supongo que de repente tomé conciencia de que sólo yo podía ayudarme.
Empecé a tomar decisiones equivocadas. Y confundí a mi pareja con ellas. Un día le decía... quiero que sigas y me lo ocultes. Al siguiente le decía que no, que quería saberlo todo. Al otro que yo intentaría volver a ser su sumisa. Y cuando llegaba la mañana me retraia, fuera cual fuera la decisión tomada el día anterior.
Me caía y me levantaba una y otra vez.
Busqué refugio y consejo en el recuerdo de mi padre. Sin estar, siempre ha estado conmigo en los momentos dificiles. Escribirle me ayudó como ha echo siempre desde que murió.Y al fin tomé la decisión correcta que me llevó a la relativa calma de quien empieza a ver la luz y a sentir que está en el camino correcto. Y le dije: "quiero conocerla, quiero hablar con ella"
Y eso fue sólo el principio.
En mi caso, tal como habían sido mi pasado y mis roces con el BDSM, todo podría haber sido de una forma muy civilizada. Pero no, el muy cabrón tenía que hacerlo a su manera, como diciendo: "ya te he dado las suficientes oportunidades, ahora enfretate a ti misma". No podría haber dejad una nota de aviso: "tienes un mes para entender el BDSM, atentamente: El Destino". No claro, eso no es su estilo.
Un día, no se cuando ni como, mire la pantalla de mi pareja. Estaba en un chat BDSM. Le pregunté, me contestó, me explicó y me cerré. Como siempre. No. Como siempre no. Al dia siguiente volvía a estar en el chat. Y al otro. Y otro más. Y en el msn. A mi pareja nunca le habían gustado los chats ni el msn. Sin saber porque, comencé a entristecerme y a inquietarme. No tenía motivos, porque sabía que sólo tenía que preguntar y se me contestaría. Pero no quería. No quería saber.
Creo que por primera vez, lo ví inmerso en ese mundo. Se estaba acercando a encontrar lo que había buscado durante años. Y en mi se abalanzó como una sombra el miedo al conocido desconocido.
Aquello fue un caos para mi. De repente se derrumbaba todo a mi alrededor sin que pudiera controlarlo. Empecé a sufrir mucho, y mi pareja conmigo. Vivía en una constante ansiedad. Fueron meses de dudas y temores. De indecisión. De mucho dolor pero tambien de mucho amor. Y yo sólo seguía teniendo clara una cosa: que lo amaba por encima de todo y que soportaría lo que fuera necesario. Y no entendía porque en cierta forma lo entendía.
Encontró sumisa. Y en ese momente todo empezó a depender de mi. Yo tenía la última palabra. Él no iba a renunciar a mi. Prefería cerrar las puertas al BDSM. Pero yo ya hacía mucho tiempo, creo que desde el principio, que había aceptado y comprendido que era parte de él, y que hacerle renunciar sería como negar una parte de su ser. No podía hacerle eso a la persona que más amaba en este mundo.
Tenía que tomar una decisión. Cada día mi pareja me preguntaba si ya sabía lo que quería y lo único que podía decirle, porque era lo único que sabía a ciencia cierta, era que siguiera. Perdí peso y gane dudas.
Cuando se iba a trabajar yo me metía en internet y leía. Buscaba información. Me metía en chats bajo el nick de "confusa" y hablaba con la gente. Incluso escribí en foros y envié mails a gente que me parecía coherente intentado encontrar mis respuestas, intentando ampliar mi punto de vista. Más de uno me sugirió que no podría soportarlo y que aunque ahora le dejara esa libertad a mi marido, acabaría dejandolo. Pero eso no era lo que yo buscaba. No quería consejos, quería comprender.
Cuando la ansiedad se hizo insoportable y mi aspecto físico decayó, fui al médico. Me recetaron pastillas para la ansiedad y me enviaron al psicólogo y al psiquiatra. No ayuda demasiado ir a hablar con alguien de todo menos de lo que te preocupa. Y en ese momento, de repente, me sentí sola.
Supongo que de repente tomé conciencia de que sólo yo podía ayudarme.
Empecé a tomar decisiones equivocadas. Y confundí a mi pareja con ellas. Un día le decía... quiero que sigas y me lo ocultes. Al siguiente le decía que no, que quería saberlo todo. Al otro que yo intentaría volver a ser su sumisa. Y cuando llegaba la mañana me retraia, fuera cual fuera la decisión tomada el día anterior.
Me caía y me levantaba una y otra vez.
Busqué refugio y consejo en el recuerdo de mi padre. Sin estar, siempre ha estado conmigo en los momentos dificiles. Escribirle me ayudó como ha echo siempre desde que murió.Y al fin tomé la decisión correcta que me llevó a la relativa calma de quien empieza a ver la luz y a sentir que está en el camino correcto. Y le dije: "quiero conocerla, quiero hablar con ella"
Y eso fue sólo el principio.
Cielo e Infierno
A partir de entonces, crecí con la idea del Cielo y el Infierno amenazándome constantemente.
Y luego, con el tiempo... simplemente lo olvidé.
Me veia a mi misma, en el colegio, clavándome agujas en los dedos para sorber mi sangre y notaba aún las miradas de mis amigos mirandome con asco cuando me hacía una herida y la limpiaba con mi lengua. Me atraía la sangre y me decía a mi misma que tenía que dejar de ver películas de vampiros porque me estaba volviendo loca. Me obsesionaban esos seres que eran capaces de tener a su merced la voluntad de un humano y que los trataban como animales y a la vez con dulzura. Buscaba en los relatos de estos seres su humanidad y su luz; sobretodo en las Crónicas Necrománticas de Brian Lumley. Sus libros incluso me ayudaron a paliar mi ansiedad.
Y luego, con el tiempo... simplemente lo olvidé.
Pero después de que hubiera puesto un pie en el mundo D/s, volvió. Y otra vez esa lucha interna, durante años, muchos años.
Tengo una espina,
más si la tengo es porque una vez tuve una rosa.
Tengo un vacio en el alma,
lo siento porque algo llegó a ocuparlo una vez.
Tengo horas, minutos y segundos.
Tengo... tengo nostalgia de ti.
Sinceramente creo que durante todo ese tiempo nunca supe porque sufría. Era fácil adjudicarselo al echo de que mi pareja tuviera una doble vida porque así yo lo quería. Era fácil y dificil, porque yo quería estar a su lado tambien en aquello que no conseguía comprender.
Tuve la oportunidad de abrir los ojos y sólo ahora me doy cuenta de que la desperdicié. Pero no importa, seguramente no era el momento oportuno.
Era un compañero de trabajo. Conectabamos más o menos bien. Y un día me dio una tarjeta y me dijo: tienes que venir, porque es tu sitio. Era una tarjeta del DMask. Y era una fiesta fetish. Me dijo que yo era Dómina. ¿Cómo pudo ver algo que ni yo misma pensaba en ese momento? No me costó darle una descarga con un condesador de un flash de una cámara desechable cuando me lo pidió. Me enseñó sus piercings en los pezones y en el pene y me invitó a ver la mazmorra que él y su novia estaban construyendo en casa. "Venir los dos" me dijo, como si estuvieramos hablando de tomar un simple café.
Supongo que su naturalidad me ayudó mucho. Cuando se lo expliqué a mi pareja yo misma no daba credito de lo que le estaba contando. Pero mi confianza en él era total, como siempre ha sido y siempre será.
No sabía si quería o no ir al DMask y volver a enfrentarme a ese remolino de sentimientos.
Mi compañero de trabajo siguió hablandome del DMask y de la escuela de Domina Zara, que ademas, estaba a apenas tres manzanas de nuestro piso. Y empecé a hablar más con mi pareja sobre BDSM intentando entender. Pero cuanto mas me acercaba a una respuesta, más preguntas se me generaban.
Y al final, pasó el tiempo y no fui. Volví a enterrar de nuevo ese sentimiento. Volví a evadirme. Volví a cerrar mis sentidos a todo lo que tuviera que ver con el BDSM. Volví a callar.
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