martes, 1 de junio de 2010

Tomar conciencia

En ese momento, entre todo ese caos de sensaciones y sentimientos, frené. Paré un momento mi vida y cogí mi "Cuaderno del Caos". Lo llamo así porque escribir me ayuda a racionalizar y poner en orden mi mundo interior. Y al plasmarlo me di cuenta de que los días habían transcurrido y que la vida está llena de surrealismos y paradojas.

Intenté buscar en el fondo de mis ojos los restos de lo que fui y de lo que soy hasta que las letras se perdieron en el abecedario y los recuerdos en el pasado.
Como muchas otras veces, dirijí mis palabras a alguien que fue muy importante y que ya no está. Y esto fué lo que le escribí:

"A pesar de los vaivenes de la vida, creo que tengo lo que tú habrías deseado para mí: una vida feliz, indiferete a las reglas que impone la sociedad para ello, sin amedrentarme porque el camino sea más difícil si no es el standard o el establecido. A ti te gustaba que luchara por mis sueños y por lo que quería.
Las cosas a las que podemos acceder sin esfuerzo no tienen tanto valor. O quizás si lo tienen pero no sabemos dárselo. Sea como sea, últimamente he tenido que luchar mucho por conservar y por conseguir. Así que... gracias por enseñarme a ser valiente.
Este año ha sido especialmente acelerado en cuanto a cambios. No han sido la cantidad, si no la magnitud. Ha sido una dura prueba. Más e lo que quiero reconocer. Pero estoy satisfecha porque creo que he sabido elegir el camino, controlar mi vida, aceptar el cambio y, sobretodo, salir del agujero cuando creía que había tocado fondo. Ha sido el segundo momento más difíci de mi vida, sólo que esta vez mis lágrimas sí que han servido para algo.
Ahora parece que todas las experiencias, sobre todo las negativas, por las que he pasado a lo largo de mi vida, sirven para algo. Para mucho. Para ayudar a otras personas a sentirse mejor. Aunque aveces temo que se agarren demasiado a mi. Esto es muy complicado de explicar, pero yo sé que tú me entenderías.
Ha habido un echo relativamente reciente en mi vida que me ha echo sentir eso y desenterrar otras muchas cosas. Pero aún no estoy preparada para hablarte de ello y es posible incluso que mi mente decida enterrarlo durante mucho tiempo.
De todas formas, el resultado de tdo esto es enormemente positivo. Hacía años que no me sentía tan viva. Quiero a M más que nunca, vuelvo a tener ganas de aprender, vuelvo a tener sueños por cumplir y ganas de intentar que se cumplan. Pero lo más importante de todo es que he aprendido a ser feliz aunque las cosas vayan mal. Y es inevitable pensar que todo esto es en gran parte gracias a ti.
Soy feliz por la vida que tengo y por la que he tenido. De haber reido, de haber llorado. Ahora es cuando veo vuestro esfuerzo,cuando puedo apreciar vuestros consejos y vuestras enseñanzas, cuando tomo conciencia de todo lo que luchasteis y sufristeis por hacer de mi, no una persona productiva para la sociedad, si no una persona feliz.
Ojalá pudiera agradecértelo, pero como sé que eso es imposible, no puedo menos que hacer todo lo que quisiste para mi: ser valiente, luchar contra mis miedos, no acobardarme, seguir resolviendo los crucigramas que me ponga la vida y no dudar que el dolor, tarde o temprano, tiene un motivo y un fin. Y que por absurdo que suene, nos ayuda a ser más felices y a comprender mejor nuestro camino.
Gracias Papá."



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