De una forma casi intuitiva, desde el principio supe lo que quería encontrar. No estaba dispuesta a conformarme ni a iniciar mi camino con cualquiera. Nunca me han gustado las relaciones cortas, así que no iba a cambiar mis principios en esto tampoco. Si inicaba algo quería que hubiera una buena base y una seguridad.
Así que empecé mi búsqueda.
Me sorprendió y me impactó lo fácil que me habría sido, sólo por el echo de ser mujer y escribir mi nick con una mayúscula, comenzar a "coleccionar" sumisos a diestro y siniestro. Pero más que marcó ver que había muchas supuestas Dóminas que así lo hacían. Algunas con más coherencia que otras, pero todas de una forma que a mi me pareció irresponsable y casi inhumana. ¿Porque todas hablaban de ellos como esclavos y no como personas? ¿Porque no sabían nada de sus inquietudes personales, de sus miedos, de sus aspiraciones? La respuesta era siempre la misma: "me es indiferente, tengo uno para cada cosa, un chófer, una criada, un secretario y un largo etc. si uno desaparece hay muchos sumisos desesperados por encontrar Ama".
Y aprendí mi primera lección. O más bien forjé mi primera base: no elegir a ningún persona que se entregara a mí sin conocerme ni saber si quiera que merecía que se me tratase como Dómina. Que fuera capaz de ponerse bajo mis órdenes tan sólo llevado por la desesperación de quien sabe que es difícil encontrar el final en su búsqueda.
¿Porque esa tendencia a pensar que para las Dóminas es más fácil? Lo debe ser para las que no lo son pero se hacen llamar así. Porque si de verdad buscas a tu complemento, a alguien que sea compatible a ti, a alguien que vea la sumisión como tú ves la Dominación, tiene poco de fácil.
He oido muchas excusas al respecto. "Somos muchos sumisos y soys pocas Dóminas". No, perdona, no hay tanto sumiso de verdad. No puedo contar la de pajilleros que he descartado. No puedo recordar con cuantos que sin sexo no quieren BDSM. No puedo contar los que sólo quieren ciber.Y no puedo contar a los que dicen querer una Ama sin que se entere su mujer.
Yo tenía entendido, y tenia claro, que la base de cualquier relación BDSM es la sinceridad y la confianza. ¿Que confianza voy a tener en una persona que está escondiendo parte de su vida a otra, que ha elegido él y se supone que ama? Yo no tengo una vida paralela. Mi relación de pareja convencional siempre se ha basado en la sinceridad y en la confianza. Evidentemente ninguno vamos predicando nuestra faceta de Dominantes. Pero que triste sería esconder algo tan grande y complicado a la persona que amo. Que traición mas ruín. Está claro que si no puedes decirle a tu pareja como eres, de una forma transparente, y no puedes dejar de lado en tu vida esta inquietud, tienes que elegir.
Entendería, incluso respetaría, aunque yo no lo haría nunca, que buscasen sesiones sin sexo para desprenderse de sus necesidades y su ansiedad. Pero, una relación no. No lo entiendo. No entiendo ningún tipo de secretismo ni relación paralela.
Tuve muchas decepciones rápidas y unas cuantas más lentas y más dolorosas.
Y apenas sin darme cuenta, me sentí como si siempre hubiera formado parte de este mundo.

¡Ey! ¡¡Qué callado nos lo teníamos!! ¿no?
ResponderEliminarMe lo he leído de un tirón (menos mal que son pocos posts aún... que si no, me habría tocado leerlo igual XD).
Y... joer... me ha emocionado!!! Nada nuevo... o que no supiéramos los que estamos a su alrededor en este mundillo BDSM (donde por cierto está muy desaparecida... ejm ejm ejm) pero supongo que verlo aquí todo juntito, tan bien escrito, saliendo del alma... Pues es lo que tiene!
(Se puede mezclar esto con que lau es sensiblona - aunque no lo parezca a veces - XD)
Un besazo Señora!!! Y... ya la tengo vigilada, muahahah.